viernes, 10 de enero de 2014

Jerjes Justiniano é o embaixador do narcoestado boliviano em Brasília

VEJA desta semana mostra que representante boliviano assumiu o cargo diplomático há um ano com a missão expressa de fazer frente às denúncias contra os narcofuncionários

Duda Teixeira
“EXPORTA PARA ONDE?” - Jerjes Justiniano com Evo Morales, após sua nomeação em 2012.
“EXPORTA PARA ONDE?” - Jerjes Justiniano com Evo Morales, após sua nomeação em 2012. (Freddy Zarco)
O motivo primordial da perseguição política que levou o senador Roger Pinto Molina a pedir asilo na Embaixada do Brasil em La Paz foi um dossiê que ele entregou no Palácio Quemado, sede do Executivo boliviano, em março de 2011. O pacote trazia cópias de relatórios escritos por agentes da inteligência da polícia boliviana em que se desnudava a participação de membros do partido do presidente Evo Morales, o Movimento ao Socialismo (MAS), e de funcionários de alto escalão do seu governo no narcotráfico. Alguns desses documentos posteriormente também foram obtidos por VEJA e serviram de base para a reportagem “A República da cocaína”, de 11 de julho de 2012. Neles, afirma-se que o atual ministro da Presidência da Bolívia, Juan Ramón Quintana, e a ex-modelo Jessica Jordan entraram na casa do narcotraficante brasileiro Maximiliano Dorado, em Santa Cruz de la Sierra, no dia 18 de novembro de 2010. Os dois saíram cada um com duas maletas tipo 007. A intenção do senador hoje refugiado no Brasil era que o presidente Morales mandasse investigar as denúncias, e assim contribuísse no combate à indústria da pasta de coca - matéria-prima contrabandeada para o Brasil para a produção de cocaína e crack - e à rede de corrupção ligada a ela.
Nenhum suspeito foi interrogado. Em vez disso, Morales iniciou a perseguição ao senador Pinto Molina e nomeou para o posto de embaixador no Brasil o advogado Jerjes Justiniano, que assumiu há um ano com a missão expressa de fazer frente às denúncias contra os narcofuncionários da Bolívia. Morales poderia ter escolhido alguém menos comprometido com o assunto para desempenhar esse trabalho. O filho do embaixador, o também advogado Jerjes Justiniano Atalá, tem entre seus maiores clientes justamente funcionários do governo acusados de narcotráfico. Pior do que isso. Atalá, que no passado dividiu o escritório com o pai, foi o advogado do americano Jacob Ostreicher, que investiu 25 milhões de dólares em plantações de arroz na Bolívia em parceria com a colombiana Cláudia Liliana Rodriguez, sócia e mulher de Maximiliano Dorado. Resumindo a história: o filho do embaixador defendeu o sócio da mulher do traficante brasileiro, aquele que recebeu em sua casa o ministro denunciado por Pinto Molina. Trata-se, no mínimo, de uma coincidência constrangedora para o papel que Justiniano veio desempenhar no Brasil.
Igualmente constrangedor é um vídeo de quatro minutos que mostra o embaixador visitando a fábrica do narcotraficante italiano Dario Tragni, em Santa Cruz de la Sierra, no início de 2010. Na ocasião, Justiniano era candidato ao governo de Santa Cruz pela legenda do presidente Morales. Ele foi derrotado na eleição, que ocorreu em abril. No tour pela fábrica de madeira Sotra, Justiniano percorreu as dependências do local ciceroneado por um Tragni falante e irrequieto. “Esta é uma das máquinas mais produtivas da América Latina”, disse Tragni, apontando para um de seus equipamentos. Justiniano perguntou: “Estão exportando para onde?”. O italiano respondeu orgulhoso que para Espanha, Itália, Estados Unidos e Alemanha. Participou também da visita amigável Carlos Romero, atual ministro do Governo da Bolívia e responsável pela segurança interna do país. O incrível desse episódio é que poucos meses antes, em novembro de 2009, a polícia encontrara na Sotra diversos recipientes com cocaína, somando 2,4 quilos. No quarto de Tragni, foram apreendidos uma balança e um liquidificador com vestígios de cocaína. Um dos conhecidos meios para transportar drogas usado pelos traficantes bolivianos é escondê-las dentro de compensados de madeira para exportação.
Em tempo: em outubro do ano passado, o ator americano Sean Penn foi nomeado por Morales como embaixador mundial da coca. Nem precisava. A Bolívia já tem Jerjes Justiniano despachando em Brasília.

En 2013 Bolivia importó arroz 15 veces más que en 2012

En 2013 Bolivia importó arroz 15 veces más que en 2012

Foto ilustrativa. Internet.

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Jueves, Enero 9, 2014 - 17:03
Entre enero a noviembre de 2013, Bolivia importó arroz 15 veces más que en la gestión 2012 por un valor de 16.7 millones de dólares y una cantidad de 28 mil de toneladas; mientras que en 2012 el valor de la compra fue de 1.6 millones de dólares por 2.300 toneladas.
Los datos fueron revelados la jefa de la Unidad de Estadística el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Jimena León.
“El producto que ha sobresalido de las compras del exterior ha sido el arroz blanqueado con 17 millones de dólares, el 2012 entre enero y noviembre se importaron 1.6 millones de dólares, mientras que este año se importó 16.7 millones de dólares, este año se compro arroz 15 veces más de los que se hizo en 2012”, señaló León.
El viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Víctor Hugo Vásquez, señaló al respecto que la producción de arroz marcó récord la gestión 2013 con un incremento del 38 por ciento.
“Los cereales que más han crecido han sido la quinua con 56 por ciento, el arroz con 38 por ciento, maíz con 22 por ciento”, citó Vásquez.
En 2013 el país también compró más concentrados para la elaboración de bebidas gaseosas por un valor de 57 millones de dólares, seguido del grano y harina de trigo, acotó la funcionaria del IBCE.
Agregó que las importaciones de alimentos a noviembre del 2013 superaron los 585 millones de dólares, 13 por ciento más que en 2012 con 69 millones de dólares.
- See more at: http://www.erbol.com.bo/noticia/economia/09012014/en_2013_bolivia_importo_arroz_15_veces_mas_que_en_2012#sthash.aFtrwxTe.dpufEn 2013 Bolivia importó arroz 15 veces más que en 2012

Jueves, Enero 9, 2014 - 17:03

Entre enero a noviembre de 2013, Bolivia importó arroz 15 veces más que en la gestión 2012 por un valor de 16.7 millones de dólares y una cantidad de 28 mil de toneladas; mientras que en 2012 el valor de la compra fue de 1.6 millones de dólares por 2.300 toneladas.

Los datos fueron revelados la jefa de la Unidad de Estadística el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Jimena León.

“El producto que ha sobresalido de las compras del exterior ha sido el arroz blanqueado con 17 millones de dólares, el 2012 entre enero y noviembre se importaron 1.6 millones de dólares, mientras que este año se importó 16.7 millones de dólares, este año se compro arroz 15 veces más de los que se hizo en 2012”, señaló León.

El viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Víctor Hugo Vásquez, señaló al respecto que la producción de arroz marcó récord la gestión 2013 con un incremento del 38 por ciento.

“Los cereales que más han crecido han sido la quinua con 56 por ciento, el arroz con 38 por ciento, maíz con 22 por ciento”, citó Vásquez.

En 2013 el país también compró más concentrados para la elaboración de bebidas gaseosas por un valor de 57 millones de dólares, seguido del grano y harina de trigo, acotó la funcionaria del IBCE.

Agregó que las importaciones de alimentos a noviembre del 2013 superaron los 585 millones de dólares, 13 por ciento más que en 2012 con 69 millones de dólares.
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Temor a la sociedad civil

http://www.paginasiete.bo/opinion/2014/1/10/temor-sociedad-civil-10897.html

Lupe Cajías



Temor a la sociedad civil
Lupe Cajías
No encontré en los documentos oficiales del Movimiento Al Socialismo (MAS), antes de 2005, la propuesta que ahora se aplica en el ejercicio del poder: cogobierno con las Fuerzas Armadas y debilitamiento de las organizaciones de la sociedad civil.
 Posiblemente no estuve atenta a algún viraje ideológico que permitió al MAS recomponer su línea de 2002 y gobernar atendiendo con preferencia los requerimientos de los militares, incluso con cargos diplomáticos, como en las épocas de la Doctrina de Seguridad Nacional, y a pesar de la cantidad de muertes violentas en los cuarteles.
 En cambio, hace una década, cuando el MAS tenía diputados y alcaldes, pero era todavía un partido en el llano, la relación privilegiada era con todo tipo de organizaciones no gubernamentales, nombre genérico para las instituciones que no son públicas.
 Por ejemplo, Amnistía Internacional es una ONG dedicada a denunciar mundialmente la violación de los derechos humanos. Funciona con una representación en Bolivia y su par nacional es otra entidad de la sociedad civil, que desde hace años recibe apoyo de la cooperación internacional y de ONG europeas.
La Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia era continuamente convocada por los cocaleros; en la actualidad se la acusa de varias intromisiones y se crearon organizaciones paraestatales o fraudulentas para debilitarla.
 Otra organización no estatal, con estatuto de fundación, Tierra, publicó durante años estudios para visibilizar el tema de la tenencia de la tierra, los abusos a los agrarios, el latifundio. Ningún gobierno de la época democrática, ni siquiera el dictador convertido en demócrata, acusó a Tierra de conspirar por editar esos datos.
 Unita apoyaba las movilizaciones campesinas con todo tipo de recursos y sus ejecutivos, convertidos este lustro en diplomáticos, publicaban críticas a las políticas públicas, a coyunturas políticas y a autoridades del Ejecutivo sin temor a ser clausurados, cercados, insultados públicamente.
 ¿Por qué ahora el MAS teme a las ONG? ¿Por qué teme a las organizaciones independientes de la sociedad civil? ¿A quién o a quiénes desea enviar una señal con la expulsión de IBIS Dinamarca, la entidad que durante décadas trabajó con los pobres en Bolivia y en el mundo?
 No es una reacción nacional ni autónoma. Por el contrario, es la línea impuesta desde Moscú, del neoestalinismo que persigue a las organizaciones de la sociedad civil, a la prensa y a artistas que cantan en una iglesia o escriben contra el régimen.
 Condenada a no ser libre, Bolivia transita de George Bush a Vladimir Putin.

 Lupe Cajías es periodista es
 historiadora.
Página Siete se reserva el derecho de editar, por razones de claridad y extensión, todas las colaboraciones no solicitadas.

lunes, 6 de enero de 2014

Los “delitos” de IBIS Dinamarca

http://www.paginasiete.bo/opinion/2013/12/29/delitos-ibis-dinamarca-9897.html


Los “delitos” de IBIS Dinamarca
Tinku verbal. Andrés Gómez Vela
En los últimos meses de su presencia en Bolivia, la organización no gubernamental (ONG) IBIS Dinamarca, expulsada recientemente por el gobierno del MAS, estaba preocupada por el vivir bien.
¿Qué hacer para que dejen de ser  palabras entronizadas por la teoría indigenista y convertirlas en carne y hueso? El objetivo era claro: pensar y promover la realización del principio registrado en el artículo 8 de la Constitución para coadyuvar en la construcción de una sociedad de paz, intercultural, descolonizada y en armonía con la naturaleza.
Antes de la llegada del llamado "proceso de cambio”, la ONG estaba preocupada por la invisibilidad de los pueblos indígenas en la construcción del pensamiento nacional. Le llamaba la atención la ausencia de originarios en las instancias de decisión pública. Entonces, buscó hacer visibles a los desheredados del Estado para que definan por ellos mismos sus destinos. 
Durante el proceso constituyente fijó como prioridad la promoción de los derechos de los pueblos indígenas -incluidos en la legislación internacional como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas- para lograr su inclusión en el nuevo texto constitucional, pero con el respaldo de la consciencia pública.
Aprobada la Ley Fundamental, nació, automáticamente, la necesidad de socializar su contenido entre los ciudadanos y las ciudadanas para que la conozcan y ejerzan sus derechos, y el texto no se quede en el papel, como sucedió con las anteriores constituciones.
Con ese espíritu se difundieron públicamente disposiciones esenciales, como el modelo económico plural, constituido por las formas de organización económica comunitaria, estatal, privada y social cooperativa. Se invirtieron tiempo y recursos en la consolidación de iniciativas de economía comunitaria en territorios indígenas como Quillacas, Oruro.
La propuesta de desarrollo, en armonía con la naturaleza para conservar el medio ambiente, fue difundida con la misma intensidad que el derecho de los pueblos indígenas a la consulta previa.
No faltaron en el menú: la descolonización, la educación y el diálogo intracultural, intercultural y plurilingüe y, por supuesto, la materialización del Estado Plurinacional para preservar la unidad del país.
¿Dónde está lo subversivo? ¿Dónde está la injerencia? ¿Es injerencia hacer lo que el Estado no hace: socializar la Constitución y promover con organizaciones democráticas la cristalización de principios constitucionales? 
Dadas las razones, IBIS Dinamarca fue expulsada por el gobierno de Evo Morales por los siguientes "delitos”:
1. Promoción de la Constitución.
2. Difusión de la filosofía y cosmovisión de los pueblos indígenas.
3. Promoción de la armonía entre la economía y la naturaleza.
4. Promoción de la cristalización del Estado Plurinacional.
5. Fomento de la educación intercultural.
6. Promoción del diálogo intracultural, intercultural y plurilingüe.
7. Apoyo al proceso de descolonización.
8. Fomento a la cultura de paz.
Un desconocido tribunal, al estilo de una autocracia, condenó a IBIS por los "delitos” señalados sin respetar su derecho a la defensa, ni al debido proceso, ni a la presunción de inocencia.
La decisión gubernamental revela dos aspectos:
• Para el Gobierno es un delito promover el cumplimiento de la Constitución. Ya mostró esa faceta antes, en la VIII Marcha de los indígenas en defensa del TIPNIS, cuando se negó a realizar la consulta previa y, luego, cuando violó la Constitución para habilitar a su candidato presidencial a una tercera elección, en complicidad con el Tribunal Constitucional (de dudosa moral e independencia desde ese momento).
• Es la derrota del ala indigenista del Gobierno, arrinconada en la Cancillería; si aún respiraba fue aplastada por el ala neoliberal y capitalista del MAS.
Más allá de estas consideraciones, el Gobierno, tal vez, quiso y quiere infundir miedo con la expulsión, sin percatarse (o seguro) de que el miedo alimenta la dictadura, pero también la rebelión.

Andrés Gómez Vela es periodista                                                          

viernes, 3 de enero de 2014

¿Que paso con el proceso de cambio en Bolivia?

http://www.paginasiete.bo/opinion/2014/1/3/que-paso-proceso-cambio-bolivia-10275.html

Fernanda Wanderley

¿Qué pasó con el proceso de cambio en Bolivia?
Fernanda Wanderley
Evaluar el año que termina es un ritual importante: nos permite imaginar el cierre de un ciclo y la apertura de un nuevo, tanto a nivel personal como colectivo.
Este fin de año es, en muchos sentidos, especial para los y las bolivianas. La elección de 2014 nos exige evaluar con más cuidado el camino que se ha recogido desde 2006 y proyectar lo que queremos para los siguientes cinco años.
Con este espíritu, escribí un libro sobre la política pública boliviana entre 2006 y 2012, cuyo título es: ¿Qué pasó con el proceso de cambio en Bolivia? Objetivos acertados, medios equivocados y resultados transtrocados.  A seguir presento el argumento principal del libro.
A pesar de los objetivos acertados de transformación productiva con generación de empleos de calidad y fortalecimiento de la economía plural propuesto por el gobierno del MAS, las falencias en todas las fases de la política pública explican los resultados contrarios a los compromisos políticos asumidos.
Contrariamente al objetivo de transformación productiva, Bolivia ha reforzado el patrón extractivista en un contexto de bonanza financiera excepcional impulsado por los precios internacionales de las materias primas.
Inversamente al objetivo de generación de empleos de calidad, los nuevos empleos se mantuvieron en los sectores con bajos niveles de productividad y excluidos de la normativa laboral y de la seguridad social.
Antagónicamente al objetivo de fortalecimiento de la economía plural, el nuevo modelo de gestión ha fortalecido un desarrollo unidimensional con base en la homogeneización del tejido económico sobre la disciplina del mercado y mayor protagonismo del Estado vía creación de empresas públicas.
Estos resultados estructurales negativos se chocan con los positivos indicadores macroeconómicos y la tendencia a la disminución de la pobreza y la desigualdad. A esta aparente incongruencia entre los resultados sociales y económicos denominé "resultados trastrocados”.
El estudio sugiere que la explicación para estos resultados debe incluir varios elementos, nacionales e internacionales,  como, por ejemplo, los altos precios de las materias primas, las políticas de incremento de gastos e inversiones del Gobierno y las nuevas dinámicas en el mercado laboral con el incremento del sector informal.
A estos elementos se debe adicionar las decisiones políticas favorables a los intereses del grupo que forma el núcleo duro de apoyo político del MAS.
Una de las principales novedades de este periodo es la consolidación de una nueva clase de propietarios, principalmente de origen aymara y quechua, asociados principalmente a la intermediación de bienes y servicios.
Se observa el enriquecimiento de grupos económicos oriundos del sector informal de la economía y compuestos principalmente por importadores-comerciantes (legales y contrabandistas), transportistas y constructores así como algunos actores asociados a la producción, principalmente mineros cooperativistas y productores de coca.
La dinámica de la política económica, la dependencia extractivista y la base clasista del gobierno del MAS chocaron con los supuestos ideológicos que orientaban las políticas de desarrollo productivo con empleo digno en el marco de una economía plural.
El estudio muestra que las acciones gubernamentales contradicen los compromisos políticos, por un lado, con los derechos indígenas, comunitarios y pluralistas y, por el otro, con el objetivo de transformación productiva y superación del patrón primario exportador.
En este proceso los indígenas de tierras bajas y las posiciones a favor de los derechos comunitarios y pluralistas fueron desplazados del centro del poder político, al mismo tiempo que se agudizó la pérdida creciente de la capacidad de producción nacional y la dependencia de la importación de productos que antes teníamos capacidad de auto-abastecimiento.  Éste es apenas un resumen del trabajo. Les invito a leer el libro en este año que se inicia.

Fernanda Wanderley es socióloga investigadora.

¿Cada vez más Estado y menos sociedad?

http://www.paginasiete.bo/opinion/2014/1/3/cada-estado-menos-sociedad-10277.html

Rafael Puente

¿Cada vez más Estado y menos sociedad?
Rafael Puente
La repentina expulsión de IBIS-Dinamarca ha vuelto a poner sobre el tapete el tema de las relaciones entre Estado y sociedad civil.
Lo alarmante no es el hecho  -en el fondo anecdótico- de que IBIS ya no pueda trabajar en Bolivia, aunque para muchas instituciones bolivianas y para sus contrapartes sociales pueda resultar realmente grave; lo verdaderamente alarmante es que su expulsión está poniendo a la vista la actitud de nuestro  flamante Estado Plurinacional respecto a la sociedad civil, que, a fin de cuentas, debiera ser el sujeto central a cuyo servicio debería estar el Estado, y no al revés.
Desde la guerra del agua se perfilaba como componente esencial de este proceso de cambio un creciente protagonismo de la sociedad y una creciente reducción del papel del Estado -"cada vez más sociedad y menos Estado” parecía ser la consigna-, que fue lo que de manera prometedora se plasmó en los muchos artículos de la nueva Constitución que hacen referencia a la participación y el control social.
El concepto de Estado participativo era efectivamente una de las grandes y atrevidas novedades por las que votamos en enero de 2009. Digo novedad atrevida porque históricamente está comprobado que en la entraña misma del Estado está la tendencia a restringir la participación social, a concentrar el poder, a elevarse por encima de la sociedad civil; sin embargo, de 2000 a  2009 parecía que íbamos por ese camino diferente y prometedor.
Hoy nos encontramos con que no estamos siendo capaces de semejante atrevimiento por parte del Gobierno ni por parte de las organizaciones sociales (que por algo han dejado de ser movimientos sociales).
Lo de IBIS no es más que un síntoma. Ahí está también el afán por controlar y someter al conjunto de las ONG, a las que se sataniza de manera global (sin distinguir entre unas y otras ONG sólo por el hecho de constituir células de una sociedad civil que no interesa que vaya siendo cada vez más orgánica), como está el afán por controlar y someter a las organizaciones sociales (es decir a aquellas que no se sometan y dejen controlar espontáneamente).
No es casualidad que la expulsión de IBIS tenga como detonante el conflicto suscitado con la intervención del Conamaq. El tema importante es ése, y dentro de esa preocupación resulta irrelevante que IBIS apoyara también a la CIDOB  oficialista de doña Melva Hurtado.
Lo que en el fondo no se quiere admitir es que haya células de sociedad civil que se comporten de manera autónoma, más allá de si son amarillas o de qué color.
Otro síntoma de lo mismo es el regalo de vehículos a las FUL, o Federaciones del Trópico, o la construcción estatal de sedes sindicales, que son otras tantas formas de intervención del Estado en los organismos o células de la sociedad civil, cuando lo coherente sería, precisamente, la no-intervención.
Dejemos que la sociedad civil se organice y también que cometa errores, y dejemos que sea la sociedad civil la que corrija esos errores, si es que es capaz. Si no es capaz, no sirve para nada que desde el Estado se intente corregirlos, ya que al hacerlo se está violando lo esencial de la sociedad civil, que es su autonomía.
La lógica revolucionaria es precisamente la inversa: es la sociedad civil la que tiene que intervenir en el Estado -ésa es la famosa y desgastada participación-, es la sociedad civil la que tiene la última palabra.
No olvidemos -¡gracias a Boris Miranda por recordárnoslo tan bien en su libro La última tarde del adiós!- que este proceso de cambio se gestó en las más diferentes formas de insubordinación civil frente a un Estado  que violaba los intereses del país y de nuestros pueblos.
¿Que el actual Estado es diferente del anterior? Por supuesto, pero quien tiene que evaluar eso es precisamente la sociedad civil. Para que, a su vez, esa evaluación sea válida, el Estado no tiene que meterse (salvo cuando se encuentra con violaciones a la Constitución, o con intentos de mediar la intervención de otros Estados en el nuestro, que podía ser el caso de Usaid, pero no el de IBIS-Dinamarca). O ¿es que le tenemos miedo a una sociedad autónoma y organizada?

Rafael Puente es miembro del
 Colectivo Urbano por el Cambio (Cueca) de Cochabamba.

Masista admite que Gobierno regala vehículos a privados




Diputado Rodolfo Calle.
Jueves, Enero 2, 2014 - 18:45

El diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), Rodolfo Calle, admitió este jueves que las organizaciones sociales, que reciben regalos de parte del Gobierno, tienen carácter privado, aunque destacó que su trabajo es de beneficio público.

“Con este trabajo, (las organizaciones) están apoyando a la comunidad boliviana. No es un trabajo para la persona, no es para el dueño de la organización, es para toda la organización. Si llega una movilidad, es para todos”, dijo el legislador.

Calle ejemplificó que los microempresarios, sector al que él representa, “son privados, pero hacen gestión pública, trabajan con el público y emplean al público”.
En las últimas semanas, el Presidente Evo Morales hizo entrega de vehículos para las federaciones de cocaleros del Chapare y una radio para los campesinos de Los Yungas.

Al respecto, el asambleísta del MAS aseguró que los regalos no son para campaña electoral. “Para una organización es muy poquito una movilidad. Se necesita por lo menos 50 movilidades (para campaña)”, dijo.

“Es un robo”

El diputado opositor Andrés Ortega  calificó de “robo” los gastos que hace el Ejecutivo en los regalos hacia ciertas organizaciones sociales.

“Cuando hay un gasto del Estado sin cumplir requisitos simplemente se llama robo. ¿Qué más podríamos decir? El problema es dónde quejarnos, ¿(Iremos) a la Fiscalía del MAS, a la Contraloría del MAS, al Ministerio de Transparencia del MAS?”, cuestionó.

Autos chutos

Por su parte, el exmallku del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), Rafael Quispe, recordó que el Gobierno entregó un vehículo “chuto” a su organización.
Sin embargo, el auto le fue retirado al CONAMAQ cuando, según el dirigente, dejó de comulgar con el Gobierno.

“Está malversando fondos porque la que la constitución no permite regalos a privados (…) Desde el 2011 no recibimos (el CONAMAQ) ningún regalo.  Les ha regalado (autos “chutos”) a todos no solamente a la Central Obrera, a la Fejuve, a todos”, dijo Quispe.